Enigmas en la precoz muerte de Tutankamón

Enigmas en la precoz muerte de TutankamónUna enfermedad ósea y la malaria crónica causaron la precoz muerte del famoso faraón egipcio Tutankamón a los 19 años, según sugiere un estudio del Consejo Supremo de Antigüedades en el Cairo (Egipto) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA). Los investigadores han utilizado varios métodos científicos, incluyendo ADN de las momias reales, y han identificado también a miembros de la familia real, incluyendo al padre y la madre del gran rey egipcio.

Los investigadores descubrieron una acumulación de malformaciones en la familia de Tutankamón. Se diagnosticaron varias patologías, incluyendo un trastorno óseo denominado enfermedad de Kohler II en Tutankamón, aunque ninguna por si misma causó la muerte.

La evaluación genética de los genes específicos STEVOR, AMA1 o MSP1 del parásito de la malaria 'Plasmodium falciparum' revelaron indicaciones de malaria en 4 momias, incluyendo la de Tutankamón.

Los resultados sugieren necrosis ósea avascular, un trastorno en el que existe un mal suministro sanguíneo a los huesos que lleva al debilitamiento o destrucción de un área ósea, junto con la infección de malaria como la causa más probable de la muerte de Tutankamón.

Los problemas para caminar y la malaria crónica de Tutankamón se apoyan en el descubrimiento de varas y una farmacia para la otra vida en su tumba. Los autores apuntan que una repentina fractura de su pierna, posiblemente por una caída, podría haber dado lugar a una afección letal cuando se produjo una infección por malaria.

UNA MUERTE CONTROVERTIDA

La XVIII dinastía, entre 1550 y 1295 antes de nuestra era, del Reino Nuevo fue una de las más poderosas casas reales del antiguo Egipto e incluyó el reinado de Tutankamón, probablemente el más famoso de los faraones, aunque su mandato fue corto. Murió en el noveno año de su reinado, hacia el 1324 antes de nuestra era, a los 19 años.

Debido a su precoz muerte y a que no dejó herederos se han realizado múltiples especulaciones sobre las enfermedades que podrían haberse dado en su familia, así como sobre la causa de su muerte. Los artefactos descubiertos han mostrado que la realeza de esta época tenía una apariencia en algún sentido feminizada o andrógina.

Esto ha sugerido la presencia de enfermedades como la ginecomastia, un desarrollo excesivo de las mamas en los varones resultado de un desequilibrio hormonal, el síndrome de Marfán y otros. Por otro lado, existen dudas sobre la identificación de varias momias reales de esta época y su relación exacta entre algunos miembros de la familia real.

Los científicos, dirigidos por Zahi Hawas, realizaron un estudio para determinar las relaciones familiares entre 11 momias reales del Reino Nuevo y buscar características patológicas atribuibles a trastornos hereditarios, enfermedades infecciosas y relaciones sanguíneas. También buscaron evidencias sobre la muerte de Tutankamón, cuyas teorías incluyen una herida, septicemia, embolismo de grasa tras una fractura de fémur, asesinato por un golpe en la parte trasera de la cabeza; o envenenamiento.

EL LINAJE DE UN REY

Las momias reales pasaron por detallados estudios antropológicos, radiológicos y genéticos. Además de Tutankamón, se eligieron 10 momias que posiblemente o con seguridad estaban relacionadas de alguna forma con el rey, de las que se conocía la identidad de tres. Además, se incluyó a otros cinco individuos reales de inicios del Reino Nuevo que eran distintos del linaje de Tutankamón. La mayoría de estas 5 momias se utilizaron como un grupo control morfológico y genético. Las huellas genéticas permitieron la construcción de un pedigrí de 5 generaciones del linaje inmediato de Tutankamón.

Los investigadores descubrieron que a varias de las momias anónimas o aquellas con supuestas identidades se les podía asignar una identidad, entre ellas la KV35EL, que es Tiye, madre del faraón Akenatón y abuela de Tutankamón, y la momia KV55, que probablemente es Akenatón, padre de Tutankamón. Este linaje real se apoya en varias características antropológicas únicas compartidas por las dos momias y que el grupo sanguíneo de ambos individuos es idéntico. Los investigadores identificaron la momia KV35YL como probablemente la madre de Tutankamón.

Los investigadores no descubrieron signos de ginecomastia o síndrome de Marfán. Por ello, los autores señalan que la presentación artística particular de las personas en el periodo Amarna se confirmó como un estilo decretado realmente probablemente asociado a las reformas religiosas de Akenatón. Señalan en su artículo que es improbable que Tutankamón o Akenatón en realidad mostraran un físico bizarro o femenino. Es importante señalar que los antiguos reyes egipcios solían tenerse a sí mismos y a sus familiares representados de una forma idealizada.

EUROPA PRESS

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